Otro año más.
13 de junio: el avión llegó sin problemas a su destino. Nos dieron un vuelo excelente.
Llegamos al hotel a la hora previste y se procedió al reparto de habitáculos. ¡Oh, sorpresa! Había cambios en el listado inicial. Teníamos más habitaciones triples de las previstas, y menos dobles pero bueno, lo pudimos arreglar.
Se les acompaño al Mcdonald`s y al puesto de bocadillos a los que querían comprar algo y a las 11 ya todos recogidos. Bueno, hubo alguna visita a otra habitación, pero nada alarmante.
Dato importante: creo que cada año las habitaciones encogen un poco.
14 de junio.
La cita para el desayuno era a la 8 de la mañana, y luego tuvimos otra media hora para preparar la mochila, ducharse… La noche se saldó con un baño que perdía agua, una ducha sin champú, una pared llena de polvo justo para una alérgica al polvo y una lámpara arrancada al ir a encender. Para ser la primera noche, no estuvo mal.
Otra novedad en el metro: Ya no existen los tickets físicos. Ahora todos tienen que tener el “pase Navigo”. Los usuarios de Apple teníamos ventaja porque se pone directamente en el móvil y a los demás les compré un pase, que cuesta 2 euros, y con 10 viajes a cada uno.
Cogimos el metro hasta el Mercado de las Pulgas, establecimos un punto de encuentro, y les dimos dos horas de paseo y compras libres. Algunos os tendrán que pedir dinero en breve…
Cuando volvimos a ponernos en marcha, fue cuando nos pasó la anécdota. Intentaron robarle el móvil a uno de los alumnos pero conseguimos recuperarlo tras un pequeño forcejeo. Con la adrenalina por las nubes, llegamos a la panadería de LadyBug , Tras subir una escalera de 122 peldaños como calentamiento, y de ahí al restaurante. Es un Self Service con la única diferencia de que después de pagar, te encuentras un rincón de guarniciones que puedes repetir todo lo que quieras: arroz, pasta, diferentes verduras asadas, puré de papas, papas fritas…. Les explico cómo tienen que hacer, dónde tienen que pedir y pagar… Pues bien, los dos últimos se paran en medio del restaurante, con la bandeja en la mano:
- Pero profe… Qué tengo que hacer ( apuradísimo). Aquí no hay comida, dónde pido…
Hay unos platos para componerte tu propia ensalada. Hay dos tamaños y pongas lo que pongas, pagas el precio del plato de ensalada. Pues casi me muero de risa cuando veo a uno echándose la ensalada directamente en la bandeja. Había una pareja al lado que lo miraron con asco y se fueron. Hija y pruebas gráficas. Una obra de arte. 13-13-13
Pasamos por delante del Moulin Rouge y, por la mítica Rue Lépic, subimos hacia la plaza “des Abesses” para ver el muro de los “TE QUIERO” y de ahí para el auténtico Montmartre. Al igual que en el mercado, les indicamos el lugar de encuentro y les dejamos casi 3 horas libres. Les invitamos a subir a lo alto de la cúpula, donde las vistas son espectaculares, pero solo se apuntaron 7. Más barato salió. Los profes y 2 alumnos fuimos a ver el “Passe Murailles” y el busto de Dalida, al que hay que tocarle ciertas protuberancias para que vuelvas a París. Yo creo que puedo dejar de tocarlas ya
Sobre las 8 volvimos a coger el metro y pa casa. Al ser solo 20 personas, nos está resultando bastante fácil coger el metro. es cierto que hoy domingo no hay tanto jaleo, pero confío que será así. De momento no hemos tenido ni apuros ni hemos dejado a nadie atrás, aunque todo se andará.

























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